Cromo duro Cromecal S.L.

TRATAMIENTOS SUPERFICIALES

CROMO DURO

El tratamiento de cromo duro es un recubrimiento superficial electrolítico mediante el cuál se aporta a las piezas una película de cromo de espesor variable, con el fin de aumentar el rendimiento y dureza de las piezas tratadas.

Tratamiento de Cromo duro

 

 

Tan importante como el tratamiento en sí es el acabado de la pieza, tanto previo como final.

 

 

El cromo duro “copia” la superficie de la pieza a tratar, por ello es importante realizar un rectificado previo al tratamiento para reducir en lo posible los defectos del material base.

Así mismo, debido a la gran dureza del cromo y su deposición electrolítica irregular, es necesario un rectificado de la pieza cromada, para ajustarla a las cotas y tolerancias exigidas en cada caso, como también un pulido final para lograr la rugosidad y el aspecto deseados.

 

Propiedades

Este tratamiento tiene excelentes propiedades:

Dureza (70HRC ~ 1100 Vickers).
Resistencia al desgaste.
Coeficiente de rozamiento muy bajo con lo que mejora la vida útil de la pieza cromada.
Resistencia a la corrosión.
Mejora la superficie de las piezas tratadas, manteniendo las características del material base.
No deforma ni tensiona el material base ya que trabaja a temperaturas inferiores a 60ºC

 

Aplicaciones 

Debido a sus propiedades tiene numerosas aplicaciones industriales, tanto en el campo de la recuperación de piezas como en el de la fabricación:

Recuperar las dimensiones originales en aquellas piezas que debido al uso tienen un desgaste excesivo.
Dimensionar correctamente aquellas piezas que por defectos de fabricación estén fuera de medida.
En el proceso de fabricación para mejorar la calidad de la producción.
Protección de piezas contra la corrosión y el desgaste. 

Una vez se ha recuperado una pieza queda de nuevo apta para su uso normal y en condiciones técnicas iguales o superiores a la original. Si después de un largo período de trabajo vuelve a sufrir problemas de desgaste, puede ser cromada de nuevo.

Cromo duro

Se puede aplicar cromo duro a cualquier tipo de materiales conductores, tales como acero, acero inoxidable, fundición, bronce, latón, etc.… 

Por los motivos anteriormente expuestos el cromo duro es empleado para la reparación de:

Vástagos.
Cilindros hidráulicos y neumáticos.
Bulones.
Ejes con desgaste en zonas de alojamiento de retenes, rodamientos, casquillos,…
Recuperación de camisas y carcasas interiores.
Mangones, bujes.
Rodillos (artes gráficas, panificadoras, etc.)
Muñequillas de ejes reductores y trasmisores.
Muñequillas de cigüeñales.
Zonas de acoplamiento y cierre de piñones y coronas.
Platos de convertidores y frenos.
Motores de giro y distribuidores hidráulicos.
Equipos de procesamiento de alimentos (recubrimiento aprobado por el código alimentario español).
Recargues especiales en piezas con mucho desgaste.

Cromo duro

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